Adictos sin Sustancia
Lost Wages-substanceless addicts
Lost Wages-substanceless addicts
"Adictos sin sustancia"
Las Vegas, ciudad de luces, pero también de sombras. En sus casinos, entre el ruido hipnótico de las tragaperras y el fulgor artificial de los neones, existen figuras solitarias atrapadas en un ciclo infinito de espera y repetición.
"Adictos sin sustancia" es una serie de 24 fotografías en blanco y negro, disparadas con su celular, en las que Ginés Sánchez y su cruda visión fotográfica exploran la esencia pura de la escena, desnudándola de distracciones cromáticas y dejándonos con la esencia: miradas perdidas, soledad, cuerpos hundidos en el anonimato, sillas de ruedas, bombonas de oxígeno. Son rostros marcados por la espera, por la incertidumbre, por la esperanza infundada de que un giro más de la máquina cambiará sus vidas. Pero, como escribió Dostoievski en El jugador, "el hombre ama el riesgo, ama el peligro", y en esa pasión por la ruina hay una extraña forma de existir. Jean-Paul Sartre hablaba de la condena a la libertad: los jugadores pueden levantarse y marcharse, pero no lo hacen. Se quedan, prisioneros de un destino que ellos mismos han elegido.
"Adictos sin sustancia" no juzga, no romantiza, solo observa. Nos enfrenta a una adicción que no deja marcas visibles en la piel, pero que consume desde adentro. Es un retrato de la soledad más honda: la que ocurre en medio de la multitud, bajo el parpadeo de luces que nunca se apagan.
Texto: Vicente Cascales.
DENOMINACIÓN DEL PROYECTO
Es una muestra de 25 obras, disparadas todas con mi móvil en solamente dos noches y en un mismo hotel en la ciudad de las Vegas, Estados Unidos. El móvil como herramienta, te da la invisibilidad y libertad de que nadie te dice nada y pasas desapercibido, y es perfecto para estas ocasiones. Aun perdiendo algo de calidad fotográfica, dado que como se observa el grano aumenta, hay sombras empastadas etc., esa pérdida de calidad recuerda a los inicios de la fotografía, cuando lo importante era el momento, y no la perfección de la técnica fotográfica, compensando luces y sombras, curvas y enfoques perfectos. Quiero destacar la importancia del momento, del gesto, del acto y darle más importancia a esto que a la calidad de la imagen perfecta en todos los sentidos técnicos. El momento del disparo sobre la técnica es una lucha constante para crear un equilibrio entre los dos mundos.